Perspectiva
PERSONAL COMERCIAL Vicepresidente/Editor del Grupo: Robert Lake Gerente de Ventas a Nivel Nacional: Eugenio Ramírez Ejecutivos de Cuenta: Chad Barnett,Jeff Campbell, Richard Hinton, Issac Holman, Bob Scroggins, Garey Waiters Asistente Administrativa: Heather Sanford Interventor de Medios: Paige Fair Director de Circulación Asociado: Julie Puckett Analista de Circulación: Tara Lightsey Marketing/Investigación: Ginger Love, Bonnie Gable RANDALL-REILLY PUBLISHING COMPANY, LLC In Memoriam: H.Pettus Randall II (1911-1976) -Fundador H.Pettus Randall III (1945-2002) -Presidente Presidente de la Mesa Directiva Presidente/Director Ejecutivo: Mike Reilly Director Operativo/Vicepresidente: David Wright Director Financiero/Tesorero: Shane Elmore Vicepresidente Senior/Mercadeo y Producción Brent Reilly Vicepresidente/Editorial: Linda Longton Transportista (ISSN 1934-3264) es una publicación mensual de Randall-Reilly Publishing Company, LLC. 3200 Rice Mine Road N.E. , Tuscaloosa, AL 35406. (800) 633-5953. For subscription issues call: (800) 517-4979 Las solicitudes de suscripción deben dirigirse a: Transportista Subscription Dept., P.O. Box 3187, Tuscaloosa, AL 35403. Teléfono en los EE.UU. (800) 517-4979, teléfono fuera de los EE.UU. (847) 763-9610, fax (847) 763-9611, email: transportista@ halldata.com. Tarifa de suscripción, en dólares esta-dounidenses: $36.00 por año (Canadá/otros países $125.00 en moneda estadounidense). Algunas personas pueden ser elegibles para una subscrip-ción gratuita. Para saber si usted califica, llene sus datos y envíenos la Tarjeta de Acción del Lector. POSTMASTERS: PM# 40592065. La co rrespondencia que no pueda ser entregada en Canadá debe devolverse a: Station A, P.O. Box 12, Windsor, ON N9A 6J5. Las correcciones de las direcciones deben enviarse a: Transportista Subscription Dept., P.O. Box 3187, Tuscaloosa, AL 35403. Eugenio Ramírez Gerente de Ventas a Nivel Nacional eramirez@rrpub.com E l camión. No podemos vivir sin él. En esta ocasión vamos a hablar de uno de los elementos principales que lo convierten a usted en transpor tista: el camión. Resulta que en los últimos meses las ventas de camiones han aumentado de manera histórica. Le parece que perdí la cabeza, ¿verdad? Veamos más de cerca. Uno de los efectos más notables de la devaluación del dólar americano es que a los extran jeros les es más barato comprar bienes americanos en EEUU. En otras palabras, cuando el dólar baja, las exportaciones suben. En polos opuestos igualmente, a medida que la crisis petrolera ha ido en aumento, el dólar ha ido bajando y esto ha generado una demanda más alta por camiones usados en especial por parte de países petroleros. Entre ellos encontra mos a Rusia, Nigeria, Canadá y México. Esta demanda afecta de manera di recta a todos los vendedores de camiones usados y de empresas que realizan su bastas que buscan nuevos clientes afuera de los EEUU. Se habla que la demanda también vendrá de China y otros países con crecimiento económico acelerado, y en los cuales no se requieren estándares ambientales tan estrictos como los de aquí. Los gobiernos y empresarios de es tos países se ven en la necesidad opuesta a la nuestra, en donde sus pueblos no dan abasto con su infraestructura actual y deben invertir en equipos y maquinaria que les permita crecer. Los camiones usados, entonces, se han vuelto una necesidad. Según el US Census Bureau, la des carga de inventarios al por mayor hace que los precios por unidad oscilen en los $18,500 por unidad de camión clase 8. Esta bonanza crea otra oportunidad, y es la que los fabricantes de repuestos van a encontrar nuevos clientes en el ex tranjero. Esto igualmente creará empleos para choferes, mecánicos, vendedores de repuestos, etc. Qué bueno por ellos. Ahora, todo esto va a tener un efecto negativo aquí en varios frentes ya que por cada camión exportado habrá un camión menos que necesite repara ciones. Por cada camión exportado también habrá menos capacidad de carga cuando la situación económica aquí se estabilice. Si todas estas ventas en el extranjero reducen el inventario local de EEUU, la presión en la demanda va a ser tal que los precios se van a disparar y eso crearía una nueva bonanza para los que ofrez can un producto superior y que cumpla con las nuevas reglas del juego. ¿Qué hacer entonces? Por hoy, dejar que las cosas sigan su rumbo natural. Ahora, si usted tiene unos dólares guardados y está planeando comprar un camión permítame decirle que éste es uno de los mejores momentos en nuestra historia para hacerlo ya que los concesionarios han reducido los precios y aquellos que pueden ayudarle con el financiamiento lo harán a intereses muy bajos. Igualmente, use precaución ya que los indicadores económicos apuntan a una crisis más aguda a la actual. Nuestro consejo. Sepa diferenciar entre lo que desea y lo que realmente necesita y con eso en mente haga su decisión. Hasta la próxima. n La exportación de camiones TRANSPORTISTA 10 u PeRSPecTIvA Noviembre 2008